Los referentes o estándares para la educación básica constituyen una propuesta para impulsar procesos de mejora académica continua en todas las escuelas de México. Se les ha formulado, sometido a validación y legitimación social de acuerdo a cinco atributos básicos:
Claros. Todos los involucrados del sistema educativo necesitan conocer a dónde se dirigen, qué metas tienen que alcanzar y cómo deben alcanzarlas. Los alumnos necesitan esa claridad para saber qué se espera de ellos y de qué manera deben producir evidencias de que han aprendido. Consideramos que la predictibilidad de los criterios de evaluación deben ser preponderantes para que las mediciones tengan sentido para actuar sobre ellos.
- Asequibles. Los referentes se proponen para todas las escuelas con el propósito de que sean alcanzables para todos los alumnos (en el caso de los referentes curriculares), independientemente de su contexto y escuela; así como para un alto porcentaje de docentes y colectivos escolares (si no es el caso se sugieren procesos de ajuste para que sean apropiados a situaciones específicas). De ninguna manera se trata de homogenizar (o estandarizar) la operación de la educación básica en el sentido que se quiere que todas las escuelas funcionen igual. Es claro que se reconoce la especificidad del trabajo docente y de la singularidad de cada escuela.












